Buscan dar voz a salvadoreños en el exterior en decisiones del país

El Gobierno de El Salvador presentó una propuesta de reforma a la Constitución con el objetivo de otorgar representación directa a los salvadoreños que residen en el exterior dentro de la Asamblea Legislativa. La iniciativa busca reconocer el papel de la diáspora en la vida política del país y permitirle participar de manera más activa en la toma de decisiones nacionales.
El anuncio fue realizado a través de un comunicado oficial de la Presidencia, en el que se detalla que la propuesta contempla la creación de diputaciones específicas para representar a los salvadoreños en el extranjero. Estos legisladores serían elegidos directamente por la diáspora y tendrían voz y voto en el pleno legislativo, participando en decisiones clave sobre el rumbo del país.

El presidente Nayib Bukele solicitó a los diputados de la Asamblea Legislativa acompañar esta iniciativa, que marcaría un cambio en el sistema de representación política. Actualmente, aunque los salvadoreños en el exterior pueden ejercer el voto, este se asigna al departamento de San Salvador, lo que limita una representación específica de este sector.
De acuerdo con datos oficiales, más de 3 millones de salvadoreños viven fuera del país, y al menos 950 mil cuentan con domicilio registrado en el extranjero. Esta población ha tenido una participación creciente en los procesos electorales, lo que ha impulsado la necesidad de avanzar hacia un modelo de representación más inclusivo y acorde a su peso demográfico.
La propuesta plantea que la representación de la diáspora se establezca en proporción a su participación dentro del padrón electoral, con el fin de garantizar un equilibrio en la distribución de escaños. De concretarse, sería la primera vez que los salvadoreños en el exterior cuenten con representantes propios dentro del órgano legislativo.

El Gobierno señala que esta reforma forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la participación política de los connacionales en el extranjero, ampliando sus derechos y reconociendo su aporte al desarrollo del país. Además, se busca consolidar una relación más estrecha entre el Estado y la diáspora, integrándola plenamente en la construcción del futuro nacional.
La iniciativa también representa un paso hacia la modernización del sistema democrático salvadoreño, al incorporar mecanismos que respondan a la realidad de una población que, aunque reside fuera del territorio, mantiene vínculos económicos, sociales y culturales con El Salvador.
De ser aprobada por la Asamblea Legislativa, la reforma abriría una nueva etapa en la representación política del país, al incluir de forma directa a millones de salvadoreños que históricamente han contribuido desde el exterior, pero que hasta ahora no contaban con una voz propia dentro del órgano legislativo.



