Cárcel de máxima seguridad en Costa Rica cuenta con sistemas de vigilancia permanente y cinco módulos

El Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO), inaugurado en Costa Rica, cuenta con una infraestructura distribuida en cinco módulos y sistemas tecnológicos destinados a reforzar la vigilancia y el control dentro del complejo penitenciario.
El establecimiento ocupa un terreno de 91,000 metros cuadrados, de los cuales 31,000 corresponden a infraestructura construida. Cada uno de los cinco módulos tiene capacidad para albergar a 1,020 personas privadas de libertad, para un total de 5,100 reclusos.
Tecnología y controles para reforzar la seguridad
Entre las principales características del complejo se encuentran los sistemas de videovigilancia, el monitoreo electrónico permanente durante las 24 horas del día y los controles reforzados para regular el ingreso y la salida de personas.
El diseño de las instalaciones también contempla espacios destinados a dificultar el ocultamiento de objetos prohibidos, como parte de las medidas de control previstas para el funcionamiento del centro penitenciario.
Estas características forman parte de la infraestructura de máxima seguridad del CACCO, destinado a personas privadas de libertad consideradas de alta peligrosidad y vinculadas con organizaciones criminales.

Complejo cuenta con cinco módulos de alojamiento
La distribución del establecimiento en cinco módulos permite organizar su capacidad total de 5,100 personas privadas de libertad, con un cupo de 1,020 reclusos por cada módulo.
Además de las áreas de alojamiento y seguridad, el complejo incorpora diferentes espacios destinados a la atención médica, las visitas familiares y la asistencia legal.
Con estas instalaciones, Costa Rica busca contar con un centro penitenciario con controles reforzados y herramientas tecnológicas para supervisar las actividades que se desarrollan dentro del recinto.



